Lo del PSOE y Bildu no es normal

Fernando Hidalgo Urizar
Fernando Hidalgo EL DERBI

OPINIÓN

Javi Colmenero | EFE

13 sep 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Iñaki Goikoetxea es un remero de Urdaibai, una trainera vasca, de Bermeo para más señas, que acaba de ganar la mítica bandera de la Concha, consolidándose, sin duda, como la mejor embarcación de la era moderna, tal y como la calificaba la prensa vizcaína recientemente.

Este deportista aprovechó la celebración de la victoria y la presencia de los micrófonos de la televisión autonómica vasca para soltar su particular soflama política: «No estamos todos todavía —en alusión a los presos de ETA—, esperemos que el año que viene todos estén en casa, especialmente Iurgi», declaró. No era la primera vez que Goikoetxea lanzaba esta reivindicación de los terroristas etarras. El pasado verano también se refirió a Iurgi Garitagoitia, el etarra condenado por asesinar a Inaxio Uria en Azpeitia, por lo que fue condenado a 44 años de prisión.

La polémica podría haber quedado ahí y diluirse en una de tantas declaraciones de la izquierda radical vasca, pero la multiplicó por mil Arnaldo Otegi, el líder de EH Bildu, a quien las palabras del bogador le parecieron la octava maravilla: «¡Siempre nos emocionamos contigo, Iñaki! ¡Gracias por recordar siempre a los presos políticos vascos y enhorabuena a Arraun Lagunak y Urdaibai!», dijo el hombre al que Zapatero calificó de decisivo en la pacificación del País Vasco.

Evidentemente, estas palabras del hombre fuerte de Bildu han encendido la polémica. Iñigo Urkullu ha salido a la palestra para recordar que en las traineras que compitieron este pasado fin de semana en la bahía de San Sebastián había dos remeros afectados por la violencia de ETA: «Merece la pena recordar que, en el reducido colectivo de remeros y remeras de las 16 plantillas presentes en la Concha el pasado domingo, había dos personas huérfanas porque ETA asesinó a sus padres». Lo dijo en referencia al padre del patrón de la Donostiarra, Ramón Díaz, y al de una remera de Tolosaldea, Josu Leonet. Igualmente, a la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, se le requirió su opinión al respecto, a lo que respondió que se trata de una polémica estéril, negándose a hacer declaraciones.

Como puede comprobarse, EH Bildu todavía no ha roto del todo amarras con su pasado etarra. Que su máximo dirigente sea capaz de ensalzar la dedicatoria de un deportista hacia un criminal nos habla bien a las claras de qué pasta está hecha la izquierda denominada aberzale.

Por ello, cada vez sorprenden más los continuados coqueteos que un partido democrático como es el PSOE mantiene con ellos. No se trata de que el entorno de ETA no pueda reintegrarse en nuestra sociedad. Claro que puede hacerlo, pero nunca mientras siga ensalzando los valores que llevaron a la existencia de una banda criminal que asesinó a casi mil personas, que hirió a millares y expulsó a otros tantos de su tierra. Por mucho que desde las filas socialistas se le quiera dar normalidad a las relaciones entre Pedro Sánchez y Otegi, hay que decir bien alto y bien claro que no. No es normal.