Israel ultima evacuar Rafah y dice que una tregua solo retrasará la invasión

J. Gómez Peña MADRID / COLPISA

INTERNACIONAL

Varios civiles palestinos buscan supervivientes y cadáveres entre los escombros.
Varios civiles palestinos buscan supervivientes y cadáveres entre los escombros. HAITHAM IMAD | EFE

La ONU alerta sobre la hambruna que afecta de forma extrema en Gaza a medio millón de civiles, que ya han empezado a comer pienso animal

27 feb 2024 . Actualizado a las 21:34 h.

El Ejército de Israel presentó este lunes durante la reunión del gabinete de guerra un «plan de evacuación» para la ciudad de Rafah. Es el paso previo a la operación militar a gran escala prevista para la zona, de cuyas consecuencias catastróficas para la población civil ya ha alertado la comunidad internacional. Sin dar detalles de cómo se puede sacar de este enclave fronterizo con Egipto a casi 1,5 millones de personas, el primer ministro hebreo, Benjamin Netanyahu, dejó claro que la invasión «tendrá lugar», aunque puede retrasarse si fructifican las actuales negociaciones sobre una tregua.

A pesar de las numerosas advertencias internacionales sobre la catástrofe humanitaria que supondría una invasión de Rafah, Netanyahu insiste en que ordenará una operación terrestre contra esta ciudad, «el último bastión» de Hamás. El primer ministro asegura que cuando comience la invasión, Israel estará a «unas pocas semanas» de una «victoria total» sobre la organización palestina. «Hay espacio para que los civiles vayan al norte de Rafah, a las zonas donde terminamos la lucha», añadió. De hecho, cientos de refugiados ya han empezado a dirigirse al norte de la Franja, pese a que allí también son extremas las condiciones de vida.

La población de Rafah está atrapada. Egipto mantiene cerrada su frontera y asegura que no ayudará a facilitar ningún movimiento para expulsar a los palestinos de Gaza. Pero las imágenes tomadas por satélite muestran que las autoridades egipcias han construido un recinto amurallado junto a la muga. Se preparan para la posible llegada de un gran número de refugiados.

El hambre se ha convertido en un calvario añadido. Los palestinos se alimentan a base de forraje para el ganado y han tenido que sacrificar ejemplares de tiro. La falta de harina obliga a elaborar el pan de pita con el pienso molido que daban a los animales. Según las Naciones Unidas, más de medio millón de personas en Gaza —casi la cuarta parte de la población— está en riesgo de morir de hambre.

La organización en defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) denunció que el Gobierno israelí incumple las medidas que le impuso el pasado 26 de enero la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de Naciones Unidas —con sede en La Haya— para impedir un genocidio en Gaza y proveer de ayuda humanitaria urgente a los civiles de la Franja. La corte, tras una demanda presentada por Sudáfrica contra Israel, ordenó al Gobierno de Netanyahu que «tomara medidas inmediatas y efectivas para dar servicios básicos urgentes» a la población civil. «Israel sigue obstruyendo la prestación de servicios básicos y la entrada y distribución en Gaza de combustible y productos de primera necesidad», según HRW, que califica la actuación del Ejecutivo hebreo como «crimen de guerra» al usar «el hambre como un arma» contra la población.

En busca de un alto el fuego

El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, confirmó a la CNN que los representantes de Israel, Estados Unidos, Egipto y Catar que se reunieron en París la semana pasada «llegaron a un entendimiento sobre cuáles serían los puntos básicos de un acuerdo para la liberación de rehenes y alto el fuego temporal». La tregua sería de seis semanas. Si se logra ese acuerdo, Netanyahu aplazaría la toma de Rafah. Sin renunciar a ella.