Ministerio y gobierno local colaborarán para intentar la conversión del edificio en un gran complejo hotelero
Defensa traspasa por cuatro años el uso del cenobio al Concello, tras habérselo retirado, y las baterías militares OTROS PROYECTOS
El Concello de Ares ha conseguido que Defensa le ceda de nuevo, por un período de cuatro años, los usos del emblemático monasterio de Santa Catalina, de la decena de antiguas baterías militares costeras del municipio y de las pistas y caminos de su entorno. Han sido necesarias para ello intensas negociaciones por parte del alcalde, el socialista Julio Iglesias, con el mencionado departamento, unas conversaciones que han cuajado finalmente en un texto autorizado el pasado día 15 por la Dirección General de Infraestructuras del ministerio.
Este paso se ha dado, además, con un negativo telón de fondo. Las reiteradas denuncias del BNG durante los últimos compases del mandato de José Manuel Cendán como alcalde la villa (PP) y el estado de deterioro en el que se encontraba el cenobio fueron los principales argumentos por los que el mismo ministerio decidió rescindir un acuerdo de cesión anterior, suscrito en enero del 2000 y con una vigencia de 25 años.
¿Cuáles son las principales diferencias entre aquel texto y el que hoy está en vigor? En primer término, el plazo de la cesión. Ahora Defensa y Concello acordaron hacerla por cuatro ejercicios. En este aspecto se encontraba especialmente interesado el alcalde. Consultado al respecto, explica: «Hemos aprendido de la experiencia anterior. El Ayuntamiento de Ares no puede, ni en veinticinco ni en cincuenta años, buscar una solución por sí solo a una restauración del cenobio, que supone un desembolso económico de diez millones de euros». Enlaza este argumento con la segunda diferencia entre convenios. En el nuevo, el propio Ministerio de Defensa se vincula con el Concello para encontrar un «destino definitivo» para el inmueble. Para ello, tal y como se indica en el texto, se buscará «alcanzar un acuerdo interadministrativo para su gestión coordinada». En otras palabras, durante los próximos cuatro años el Ayuntamiento contará con la colaboración del Gobierno central para definir el uso que, finalmente, ponga en valor el monasterio, levantado en el año 1393.
Efecto «multiplicador»
El regidor aresano considera claro que el futuro de Santa Catalina pasa por darle un destino «dentro del ámbito hotelero», bien apoyándose en la iniciativa pública, bien haciéndolo en la privada. Ahora hay un margen de cuatro años para, entre ambas instituciones implicadas, buscar la mejor fórmula. Remarca Iglesias la relevancia, además, de que se hayan incluido las baterías militares del municipio y todos sus senderos y pistas. Permitirá su puesta en valor «generar un conjunto variado y rico que provocará un efecto turístico multiplicador».
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios