La llegada de Rehhagel al banquillo heleno ha cambiado
las señas de identidad del equipo. Apuesta por la seguridad defensiva
y búsqueda del contragolpe. Algo no ha cambiado: la total ausencia
de talento en su juego, con la excepción de un crepuscular Tsartas.
LA
FIGURA
Tsartas.
En igual situación que Mostovoi, es el único faro en la
noche futbolística griega. Poco físico, mucha calidad.
EL
MISTER
Otto
Rehhagel.
Aceptó el reto de convertir a Grecia en una selección
seria. Limitado por la falta de calidad del fútbol heleno.