Augura que su producción para el próximo ejercicio caerá al menos otro 10%
La multinacional francesa PSA Peugeot Citroën anunció ayer por sorpresa que prescindirá de 3.550 empleos en todas las plantas del grupo, en virtud de un plan de «renuncia voluntaria» al que podrían acogerse los trabajadores (más de 117.000 en todo el grupo) que tengan inquietud de convertirse en autónomos, los que estén próximos a las prejubilaciones o los que se acojan a excedencias por reconversión. De este modo, según la cúpula de la firma, se trata de no recurrir a los despidos. Las factorías más afectadas serán, precisamente, las francesas, según explicó ayer la dirección desde París, y concretamente la de Rennes (8.800 empleados), que tendrá que redistribuir entre otras plantas a cerca de 900 obreros (entre Sochaux, Mulhouse, Aulnay y Poissy), y además, aportar otros 850 profesionales para el recorte no traumático de 3.550 puestos de trabajo en todo el grupo.
La caída de las ventas de los modelos de tipo medio alto es el principal causante. Este segmento de coches los fabrica mayormente Rennes. Se trata de coches con un precio por encima de los 25.000 euros de media. En el caso de Vigo, la dirección no concretó nada, si bien la planta gallega ya tiene sobre la mesa un proyecto de no renovación de 800 empleos eventuales de la factoría a partir de enero del 2009. Los sorpresivos movimientos que están haciendo la dirección de la firma automovilística, que es el tercer fabricante europeo (14.000 vehículos diarios y más de 3,35 millones en el 2007 en 24 plantas en todo el planeta) están dejando fuera de juego a todo el sector auxiliar gallego, que depende en gran manera de este gigante.
PSA ofreció ayer unas estimaciones de producción para el 2009 poco halagüeñas: «Este proyecto interviene en una situación de crisis financiera e industrial que afecta a toda la economía y que ha generado una reducción violenta de los volúmenes, en particular el tercer y el cuarto trimestre del 2008 en los principales mercados europeos (un 17% menos en el cuarto trimestre); esta recesión va a continuar en el 2009 [previsión de un 10% menos como mínimo]», asegura PSA. Al amparo de estas cifras, y si esta previsión es válida para todas las fábricas, en Vigo la producción estaría más cerca de los 400.000 vehículos que de los 547.000 del año pasado. Este es el volumen más bajo de todo el decenio y se situaría en el umbral del año 1999, cuando la producción se situó en 350.000 unidades.
Planes frustrados
La compañía señaló desde París que su plan CAP 2010, que había presentado en el 2007, pretendía un crecimiento de su actividad en los próximos años, «pero la crisis financiera e industrial que afecta al conjunto de la economía ha supuesto una reducción violenta de volúmenes de venta del grupo en los principales mercados europeos». De ahí este nuevo ajuste en todas las plantas y en todas las direcciones en Francia, que se suma a las medidas que ya había puesto en marcha: reducción de costos y disminución de las capacidades de las fábricas, muchas de las cuales están o van a estar en paro parcial.
El director de recursos humanos, Jean-Luc Vergne, insistió ayer en que en este contexto «lo peor sería no hacer nada», porque eso podría poner en riesgo la empresa y 200.000 empleos. «En el 2007 demostramos que sabíamos resolver nuestros problemas de adecuación de efectivos sin conflictos, sin dramas humanos, conforme a nuestro compromiso de no dejar a nadie frente a su problema de empleo», comentó Vergne, antes de añadir: «Sabremos arreglar con este mismo espíritu nuestras dificultades y saldremos de la crisis reforzados y más competitivos».
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios