El coleccionista de medallas no se cansa de llenar el saco. A sus 52 años se convirtió en el principal sustento de la delegación española en el campeonato de Europa de natación para discapacitados. Firmó cinco medallas de oro y una plata en seis pruebas para que España terminase tercera en el medallero en la cita de Reykjavic (Islandia). Sumó un total de 51 medallas.
El parapléjico vigués consiguió tres oros a nivel individual en la categoría de S5. Ganó las pruebas de 50, 100 y 200 metros libres y también participó en el triunfo de los relevos 4x50 libre (en el que estaba también el pontevedrés Pablo Cimadevila) y el 4x50 estilos. Además, consiguiendo en todas ellas excelentes tiempos a la altura de los que había firmado en Sídney en el año 2000. Incluso en los 50 metros rebajó su crono cada vez que se tiró a la piscina. Por encima, debutó en el relevo 4x100, consiguió su mejor marca personal en la distancia, y se colgó una plata con un sabor especial. «La verdad es que mejor balance no podía esperar», comentó ayer ufano recién aterrizado en Barajas.
La cita de la capital islandesa suponía para este vigués de adopción (nació en Cádiz) el retorno después de superar las secuelas de su récord de nadar durante más de 25 horas seguidas en el Atlántico y tras una latosa operación de hombro «y aunque sigue dando la lata, la verdad es que ha respondido muy bien, y eso que solo he tenido tres meses para preparar la cita. Cada vez hay más nivel y gente más buena, pero yo sigo respondiendo».
A sus 52 años, Rodríguez Veloso ya lo ha ganado todo, pero sigue teniendo cuerda para rato y su propósito es llegar en condiciones a los Juegos Paralímpicos de Londres dentro de tres temporadas. En Pekín, en la última cita olímpica había conseguir cuatro medallas. Con las del Campeonato de Europa ya tiene 24 de oro, 6 de plata y 8 de bronce en grandes citas, además de sus récords mundiales y de multitud de galardones a nivel individual como la medalla al mérito deportivo.
Pero el vigués todavía no se siente saciado. «Desde Pekín me han inyectado ganas de continuar y de seguir ganando. Me siento fuerte». Ya habla a las claras de que quiere estar en Londres a toda costa, aunque antes le quedan importantes etapas que quemar. En la noche de ayer viajó a Vigo pero en un mes estará haciendo de nuevo las maletas para irse a Río al mundial de piscina corta y el próximo año en Holanda le espera otra cita universal. Allí estará para ampliar su colección.
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