Los de La Plana tuvieron paciencia ante un Celtic que planteó más batalla de la prevista y son colíderes.
No necesitó hacer un partido notable el Villarreal para desembarazarse del correoso Celtic y acostarse colíder de la 'Champions' junto al Mánchester United. Tuvo suficiente con mantener su estilo, ser paciente y esperar a que una falta lanzada con maestría por Senna acabase con la resistencia de Boruc, un buen guardameta de la vieja escuela polaca que lideró en su día Tomaszewski.
El Villarreal de Pellegrini nunca cambia su fórmula. Está casado con un tipo de fútbol de toque, pausado, a la sudamericana y es fiel a él en la salud y en la enfermedad, todos los días de su vida. Gane, pierda o empate, no se descompone. Juega igual, casi de memoria, y espera su momento. A veces desespera al impetuoso aficionado español que exige más ritmo, más velocidad, pero no le va nada mal con su modelo.
Ante el Celtic, se trataba de madurar al rival, de jugar con suma paciencia, sin precipitación. Seguridad atrás, circulación de balón en el medio, y esperar el momento arriba. Unas premisas tan viejas como el fútbol. Costó pero se consiguió. Ciertamente, en toda la primera parte el 'submarino amarillo' apenas emergió. Sólo destacó una preciosa combinación entre Ángel y Cazorla que acabó con un centro del asturiano acompañado de un disparo de Rossi que hizo lucirse al polaco Boruc aunque el árbitro fue el único del Madrigal que no vio el córner.
Los escoceses no se veían apurados e incluso mostraron sus garras para intentar someter al adversario. De pronto, Godín midió mal en la anticipación, el griego Samaras avanzó y se plantó solo ante Diego López, que le adivinó la intención. También pudieron adelantarse en los albores de la segunda parte, tras una segunda jugada en un saque de esquina que ganaron por arriba.
Pasaban los minutos, el resultado peligraba, pero los de La Plana seguían a lo suyo. Cada vez tenían más balón, cada vez controlaban más Pirés, Eguren y Senna, y sólo era cuestión de esperar. Llegó una falta y el hispano-brasileño no perdonó. A partir de ahí, salió Ibagaza y el Villarreal debió aumentar la renta. El premio a un guión.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios