Las autoridades catalanas no han perdido la ocasión de reclamar solidaridad acuífera en la meca del fin de semana.
El tiempo sigue seco y caluroso en Barcelona, al mismo tiempo que la ciudad y su área metropolitana, reclaman agua del Ebro o de donde sea. La situación de sequía ha llegado a Montmeló, por donde habrán pasado más de doscientas mil personas en cuatro días.
Las autoridades catalanas no han perdido la ocasión de reclamar solidaridad acuífera en la meca del fin de semana. En cada uno de los baños, sobre cada grifo, se ha colocado una leyenda que, como oráculo moral, invita a economizar cada gota de agua. «No tires de la cadena si no es necesario: son 10 litros». Tal y como huele alguno de los inodoros del circuito de Montmeló algunos usuarios se lo han tomado con un sentido demasiado estricto.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios