A este grupo se los conoce por su distintiva imagen: trajes de etiqueta y máscaras con la forma de un ojo gigante.
A The Residents se los conoce por su distintiva imagen: trajes de etiqueta y máscaras con la forma de un ojo gigante. La explicación de ello hay que encontrarla en su teoría de la oscuridad. Según ella, los artistas solo pueden producir arte con cierta pureza si se mantienen al margen de las expectativas e influencias de la estructura social. El anonimato es una de las armas de defensa ante ese riesgo.
Todo se quedaría en una anecdótica campaña de márketing arty, de no ser por el hecho de que a este colectivo anglosajón tiene a sus espaldas una legendaria y prolífica carrera de más de tres décadas, cuya última parada es The Bunny Boy. Se trata de 19 canciones aceleradas que, según el grupo, «levantan acta de la locura, la obsesión y el Apocalipsis». Entre ellas, discurre la historia de un personaje creado por Internet y, en una mezcla de teatro, vídeo arte y música, el colectivo la llevará al escenario en su habitual discurso provocador.
PONTEVEDRA | Pazo da Cultura | Martes día 9 | 21 horas | Entradas: 12 anticipada y 15 en taquilla
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios